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24.1.15

Tailandia: tolerancia cero

     
La tolerancia es un buen argumento de márketing para vender un país. Siempre se ha hablado de la tolerancia del pueblo tailandés, sin embargo lo han hecho otros, ellos nunca han dicho ser tolerantes, probablemente desconozcan el significado de la palabra, y no se lo reprocho en absoluto, me parece estupendo que todavía no estén amarrados por "lo políticamente correcto".

[caption id="" align="aligncenter" width="450" caption="El periódico nos describe la realidad gay de Tailandia"]rumbotailandia[/caption]

Veamos algunos aspectos en los que los fanboys que tiene el país reivindican la tolerancia de sus habitantes cuando en realidad hay que situarlos en el polo opuesto de la tolerancia.
El 23 de enero de 2015, el periódico tailandés The Nation publicaba un interesante reportaje sobre la situación de los homosexuales, tomboys, travestidos, etc. que el novato en este país los cree muy integrados en la sociedad tailandesa, porque los ve sirviendo el Seven Eleven cuando van a comprar cerveza, cuando en realidad ninguna familia de este país quisiera tener a una persona de estas características en su entorno más próximo.

[caption id="" align="aligncenter" width="450" caption="La solución intermedia a la tailandesa"]rumbo tailandia[/caption]

Los defensores de la tolerancia tailandesa argumentan que están tan integrados que incluso en algunos sitios les han hecho unos baños especiales. No me seais inocentones, criaturas de Dios. Tienen su baño porque ni las chicas ni los chicos los quieren en sus baños, lo que queréis ver, porque así nos lo vendieron, como un síntoma de tolerancia es en realidad un reflejo claro de rechazo.

[caption id="" align="aligncenter" width="450" caption="Auténtico cartel instalado en los baños de las escuelas tailandesas"]rumbo tailandia[/caption]

Supongo que los fanboys también desconocen que los monjes mantienen apartados en las ceremonias a los que no son heterosexuales porque su trastorno los ha desviado del recto camino. En fin, que no los tratan como si estuvieran en país musulmán, pero de ahí a decir que están totalmente integrados en la sociedad, hay un buen trecho.
Los tienen como unos bufones más del reino porque los tailandeses son muy de la risa.

Contar con los derechos de los que disponen en occidente los homosexuales es simple política ficción con la que ni siquiera sueñan en Tailandia simple y llanamente por el rechazo frontal de la sociedad a estos comportamientos sexuales.

También podemos hablar de razas. La sociedad tailandesa es por definición ultranacionalista. El hecho de no haber sido oficialmente una colonia de ninguna potencia occidental lo llevan con mucho orgullo, lo de ser un país en permanente vía de desarrollo, no tanto.
Tienen muy claro que los camboyanos, birmanos y laosianos son inferiores y tienen su labor asignada en la sociedad, al margen de la de cabeza de turco para crímenes sin resolver.
     
Hay pocas cosas más vergonzosas para una familia tradicional tailandesa que su hija se case con un farang. Obviamente, si el farang viene con los riñones bien cubiertos, la reticencia inicial se irá disipando a medida que el grifo fluya. Esta regla no es aplicable al 100% de las familias.

[caption id="" align="aligncenter" width="450" caption="Para la familia de esta chica, el hombre es una bendición."]Rumbo Tailandia[/caption]

Para los pobres es una bendición, para la clase media es aceptable y má´s si han recibido formación en el extranjero, sin embargo, para la clase alta es imperdonable, inaceptable. Recordemos que una de las hijas de Su Majestad tuvo la osadía de contraer matrimonio con un millonario norteamericano, por lo que perdió automáticamente todos sus títulos y privilegios regios. A las hijas del divorciado matrimonio se las puede ver en una esquinita de las fotos oficiales de Palacio, un poco más y no salen.
     
Por la posición que ocupan los países occidentales en el mundo, todavía podemos dar las gracias por no ser demasiado mal vistos, cosa que no pueden decir los africanos. La incorporación de los negros en el mercado de los casaderos es todavía reciente y limitada a ciertos guetos, pero por lo observado hasta el día de hoy, las tailandesas que optan por pareja africana, sobrepasan con facilidad los 100 kilos. Ahí tenemos una discriminación por dos bandas, por físico y por raza.

[caption id="" align="aligncenter" width="450" caption="Intolerantes los unos con los otros"]Rumbo Tailandia[/caption]

Podemos hablar también de la intolerancia política. Los amarillos y los rojos, con ideas realmente no tan opuestas, se llevan a matar, son totalmente intolerantes con las ideas de los demás.
También podría hablar de su intolerancia hacia cualquier comentario respecto a la primera familia del reino, pero me lo ahorro, que vivo aquí.

[caption id="" align="aligncenter" width="450" caption="A ver quién le dice a éste que es intolerante."]rumbo tailandia[/caption]

No nos llevemos a engaño, en Tailandia no son tolerantes, pero disimulan bien.
     

2 comentarios:

pablo dijo...

En Tailandia, igual que sucede en otros países de su entorno como Filipinas, los "transgénero" sufren una clara discriminación social pero al menos les ofrecen la oportunidad de trabajar en trabajos "normales", y que no se tengan que ver siempre avocados a la prostitución (si la ejercen es porque ganan en un día lo que en el 7/11 en un mes). Yo no me imagino ir a El Corte Inglés y que me atienda un travesti, con toda nuestra tolerancia y leyes igualitarias.

A unos padres españoles que su hij@ se case con un gitan@, un mor@, o un negr@, les va a hacer mucha gracia.

Aquí tratamos de ser tolerantes (o mejor dicho, políticamente correctos) por lo que es lo que nos vende "El Imperio" pero no lo somos ni por el forro.

HerrPeter dijo...

Hoy aparece en los periódicos la denuncia que ha interpuesto un transgénero ante la comisión de derechos humanos de la ONU en Bangkok porque no se le permitió la entrada a una discoteca en la conocida zona de ocio RCA. La que me ha vendido el pan en TOPS hoy, era transgénero Pero eso no significa en absoluto que sean aceptados por la sociedad tailandesa que es mucho más conservadora de lo que la gente imagina.