Follow by Email

27.5.17

Te dije que no montaras nada.


Lo he repetido infinidad de veces por escrito y oralmente, Tailandia no es un país para "montar algo". Algunos hacen caso y se limitan a gozr plenamente del país. Otros, en cambio, insisten en "montar algo"(sinónimo de bar o restaurante) "Los demás no tienen ni idea y de cocina sé más que nadie".

 
 Pero lo que np saben es que hay otros que saben que en Tailandia para abrir una botella hacen falta dos, uno que sujete la botella y otro, con estudios, que maneje el descorchador, y eso es mlas importante que saber hacer una estupenda paaella. "Con poco me basta"  es otra frase muy trillada entre los que quieren "montar algo", a ti sí pero a los thais no. Hay facturas, nóminas e impuestos varios.

 

Treinta años dan para ver muchos baatacazos d toda índole. Muchos se han preguntdo po qué no hay un restaurante español (salvo una excepción qe no vino "a montr algo"), la historia nos dice qu ha habido muchos y el que mejor ha funcionado lo ha montado un británico.

 
En el foro Rumbo Tailandia, publico una lista de las bajas que ha habido durante los últimos años AQUÍ tenéis la lista.

Ser propietario de un negocio en Siam no significa que vas a poder vivir, siquiera modestamente, sin problemas y disfrutando de los placeres que ofrece el país al turista habitual. Además, en cada barrio hay unos señores que se preocuparán por tu negocio y te lo harán saber.

Un dato a tener muy en cuenta, y que a muchos se les escapa, es que nunca serás dueño de tu propio negocio. Siempre habrá un tailandés, lo conozcas o no, propietario de un mínimo del 51% Es la Ley, no hay más vueltas que darle aunque ciertos abogados o "gestores" te dirán que conocen una manera para que seas el amo y señor de tu negocio. No olvides que en todos los casos, los extranjeros SIEMPRE pierde.
 
Lo más recomendable resulta trabajar y ahorrar en tu propio país y marcharte las veces que quieras o puedas al País de la sonrisa. Tu percepción seguirá siendo agradable y te evitarás desagradables sorpresas.