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14.3.14

Tailandia: el negocio de los pasaportes





La reciente catástrofe aérea de Malasia ha sacado a la luz un negocio del que se tenían noticias pero que no hacía la portada de los periódicos: el destino de los pasaportes robados en Tailandia. El Ministerio del Interior tailandés cifra en unos 66.000 pasaportes el número de documentos robados, perdidos, desaparecidos y denunciados en las comisarías del país, cosa que no me extraña en absoluto al encargarme yo personalmente de tomar la denuncia de muchos de ellos, alrededor de uno diario en una sola comisaría de Bangkok.

 

Los malhechores que perpetran los robos se deshacen de los objetos sustraídos en un corto espacio de tiempo. A los pocos minutos ya se pueden apreciar las primeras transacciones de las tarjetas bancarias, los teléfonos son “limpiados” y se les asigna un nuevo IMEI, y finalmente, los pasaportes pasan al mercado negro donde son utilizados con diversas finalidades, todas ellas encaminadas a delinquir.

 

[caption id="" align="aligncenter" width="450" caption="Pasaportes robados: un suculento negocio"]pasaportes italianos[/caption]

 

¿Cuál podía ser el interés de los dos pasajeros, un falso austríaco y un falso italiano, en que no se conociera su identidad? Tal vez la inclusión en una lista negra de pasajeros, cosa que les habría impedido acceder al interior del aparato. También se habla de una inmigración ilegal de alto standing que se mueve en cómodos aviones a reacción.
¿Podemos hablar de un acto terrorista? Las autoridades todavía no han querido decir nada, pero yo sí me atrevo a lanzar dicha hipótesis. Es comprensible que los responsables no se atrevan a lanzar ninguna teoría cuando todavía no se han encontrado supuestamente los restos y se desconoce incluso la ubicación aproximada.

 

La tarde siguiente al suceso, almorzaba, junto a mis compañeros, con el general Apichat, jefe de Interpol Tailandia. El hombre no paraba de atender el teléfono en relación al caso, durante todo el ágape, y no era para menos ya que Tailandia volvía a las portadas de los periódicos por un hecho luctuoso.
No olvidemos que Tailandia es un centro neurálgico de la delincuencia internacional. Desde aquí se dirigen las operaciones de importantes grupos mafiosos de origen diverso. Recordemos que Yuri Orlov, el mayor traficante de armas de la historia, fue capturado y encarcelado en Tailandia, todos tenemso e la memoria la película interpretada por Nicholas Cage que recreaba la azarosa vida del insigne personaje. Otros delincuentes eligen Tailandia como refugio, algo lógico si tenemos en cuenta las particularidades del país.

 

[caption id="" align="aligncenter" width="450" caption="Almuerzo con el General Apichat, jefe de Interpol Tailandia"]comida interpol[/caption]

Una parte fundamental de la actividad delictiva reside en la falsificación de documentación, en la usurpación de identidad, y para ello, Tailandia es un paraíso. Muchos turistas conocerán las sorprendentes falsificaciones que por unos pocos euros se pueden obtener en Khao San Road. Allí, puedes entrar siendo un indocumentado de Torrelavega, y salir con tres doctorados por Harvard y varios masters por la Universidad de Michigan, al margen de tu correspondiente carnet de prensa y un flamante permiso de conducir de Iowa. Eso es casi una anécdota para turistas, así que puede el lector imaginarse a qué se puede llegar cuando ponemos un fajo de billetes sobre la mesa.

[caption id="" align="aligncenter" width="450" caption="Vuelo MH370 de Malaysia Airlines"]Malasia Airlines MH370[/caption]


Recuerdo que hace años, cuando volvía a casa bien entrada la mañana, frecuentaba lo más granado de Bangkok. En medio de esa fauna nocturna, había un joven medio español y charlábamos con cierta frecuencia, porque internet todavía andaba con modems de 28.8 kbps y Frank de La Jungla seguía en España, y por ende los que hablábamos español éramos pocos. La cuestión es que el chaval era un buscavidas, no se sabía muy bien a qué se dedicaba y había que averiguarlo. Entre copa y copa, me ofreció un extraño trabajo. Poco dinero en poco tiempo, eso siempre resulta extremadamente sospechoso.

 

Una vez descartada la posibilidad de que se tratara de un asunto de drogas, le seguí el juego. Según sus explicaciones, había que ir al aeropuerto, facturar con un billete (sí, jóvenes amigos, antes los billetes eran de papel) que se nos facilitaba con anterioridad y entregar a continuación la tarjeta de embarque a una persona que nos iba a dar 2000 bahts, un buen dinero en aquella época, y más si se tiene en cuenta que no había que pegar con un palo al agua. Una noche, ganada ya su confianza, le insinué que me hacía falta documentación española falsa. Asintió con la cabeza, pero no me dijo nada más. Pasados unos días me dijo que ya estaba, que ya tenía localizada la persona que me iba a crear una nueva identidad española. Realmente había sido una prueba que debía abortar lo antes posible porque en estos ambientes de la noche bangkokiana, no se tarda en oler a pólvora quemada. Utilicé la técnica tan española del: “hoy no, mañana”. Luego me enteré que tuvo un accidente de moto por Sukhumvit y por lo visto sufría algo de amnesia. Todo un alivio.

 

[caption id="" align="aligncenter" width="450" caption="No estaba muerto, estaba de parranda."]italiano pasaporte robado[/caption]

 

Otro caso famoso de falsificación documental ligado a España lo tenemos poco después del rocambolesco episodio de Roldán y el capitán Khan. Recordemos que el espía español que ayudó a escapar al exjefe de la Guardia Civil, Francisco Paesa “murió” en Tailandia y hasta la prensa llegó un auténtico certificado de defunción. Lo que nos llamaba más la atención era que su hija seguía alojándose periódicamente en el hotel Ambassador de Sukhumvit, incluso después de “muerto” su padre. A los pocos meses, unos periodistas daban con él en Luxemburgo.

 

La carencia de coordinación entre las diversas fuerzas del orden conduce a este tipo de desaguisados, sólo la policía tailandesa tenía conocimiento de la desaparición y cancelación de dichos pasaportes, por otra parte, pocos gobiernos consultan las bases internacionales de pasaportes extraviados. Es obvio que los pasaportes que nos ocupan no salieron legalmente del territorio tailandés. Probablemente lo hicieron por la convulsa región sur, colindante con Malasia, donde casi a diario se producen atentados por parte de fuerzas de Alqaeda.

 

[caption id="" align="aligncenter" width="450" caption="Por unos cuantos euros, nueva identidad, y mejorada."]Khaosan documentos falsos[/caption]

 

No sólo los pasaportes salieron de Tailandia. El dinero para comprar los billetes de avión salió del bolsillo de un empresario iraní medio afincado en Pattaya, poco más se sabe de momento.

Por todo lo expuesto anteriormente, hay que insistir en el hecho de que bajo ninguna circunstancia debe uno desprenderse de su documento de viaje, salvo cuando se entrega en recepción. No hay que aceptar la imposición de algunos comerciantes poco escrupulosos que nos obligan a dejar nuestro pasaporte como garantía, ni alquileres de motos, coches, etc ni nada de nada. Si quieren dinero, se les da dinero, pero NUNCA un pasaporte. No son pocas las denuncias que se reciben de turistas a los que les han perdido el pasaporte por dejarlo como garantía.

 

Tengamos en cuenta además, que un pasaporte español puede ser especialmente goloso para determinadas organizaciones, por un hecho muy simple, es más fácil que un árabe pase por español que no un oriundo de Helsinky, además el pasaporte europeo les da acceso a medio mundo con suma facilidad.

 

Suponemos que durante unos meses, las policías fronterizas se fijarán un poco más en nuestros pasaportes y se impondrán más rápidamente las medidas biométricas para evitar situaciones como la que han vivido estos dos jóvenes que de momento siguen en la isla de LOST.